Seguridad alimentaria e hídrica en comunidades de la sub-cuenca compartida del Río Sumpul

IUCN @ Paul Aragón
Publicado: 08 Enero 2021
Última edición: 17 Marzo 2021
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Resumen

La escasez de agua y los eventos climáticos extremos ya son un hecho en la subcuenca del Río Sumpul, compartida entre Honduras y El Salvador, y se agravarán conforme se intensifiquen los impactos del cambio climático. Esto hace necesario respuestas de adaptación que permitan aumentar la resiliencia de los sistemas productivos y asegurar la provisión de agua. Para esto, se combinaron 3 ejes de trabajo: fortalecer capacidades y conocimientos por medio de un enfoque de “aprender haciendo”; aumentar la resiliencia de los ecosistemas y medios de vida aplicando medidas de adaptación basada en ecosistemas (AbE); y revitalizar la gobernanza de la subcuenca. Esto llevó a examinar las vulnerabilidades de las comunidades; implementar medidas de AbE en fincas aledañas a las fuentes de agua; reforzar la capacidad de gobernanza y gestión de instancias locales; articular acciones por medio del Comité Comunitario Binacional de la subcuenca; y promover la AbE como respuesta ante el cambio climático.

Classifications

Región
América Central
Escala de aplicación
Local
Subnacional
Ecosistema
Agro-ecosistema
Agroforesteria
Bosque templado caducifolio
Ecosistemas de agua dulce
Ecosistemas forestales
Río, corriente
Tema
Adaptación al cambio climático
Agricultura
Fragmentación del hábitat y degradación
Medios de vida sostenibles
Prevención de erosión
Provisión y manejo del agua
Servicios ecosistémicos
Otros
Legal and Policy Frameworks
Watershed management
Objectivos de Desarrollo Sostenible
ODS 2 - Hambre cero
ODS 6 - Agua limpia y saneamiento
ODS 13 - Acción por el clima
ODS 15 - Vida de ecosistemas terrestres
Metas de Aichi
Meta 7: Agricultura, acuicultura y silvicultura
Meta 10: Ecosistemas vulnerables al cambio
Meta 14: Los servicios ecosistemicos
Meta 15: Restauración de ecosistemas y resiliencia
Meta 19: Intercambio de información y conocimiento

Ubicación

San Ignacio, Chalatenango, El Salvador | La Palma, Chalatenango, El Salvador. Río Sumpul, compartido entre Honduras y El Salvador

Retos

  • La subcuenca enfrenta problemas de degradación ambiental debido a la deforestación y contaminación de suelos y agua. También han surgido conflictos entre vecinos fronterizos por el uso del agua del río Sumpul.
  • La naturaleza binacional de la cuenca implica retos de colaboración y coordinación entre Honduras y El Salvador.
  • Existen debilidades en la gestión local del recurso hídrico y escaso conocimiento de tomadores de decisiones y líderes locales acerca de la adaptación basada en ecosistemas y cómo la gestión del agua es parte central de ésta.
  • Las principales amenazas climáticas son: fuertes variaciones en el régimen de lluvias, fluctuaciones extremas en las temperaturas (“heladas”) y vientos fuertes; también se producen deslizamientos, inundaciones y sequías recurrentes. Todo ello perjudica la infraestructura (viviendas, viveros, etc.), alimentación y medios de vida locales (principalmente hortalizas y granos básicos) y aumenta la vulnerabilidad y la migración de personas.

Beneficiarios

  • >400 familias de la cuenca alta del Río Sumpul, en particular >100 productores/as.
  • Comités de Agua de las ADESCOs de 4 comunidades
  • Municipalidades de La Palma y San Ignacio (SV)
  • Comité Comunitario Binacional de la Subcuenca del Río Sumpul

¿ Cómo interactúan los building blocks en la solución?

En la subcuenca compartida del Río Sumpul (El Salvador-Honduras), se logró fortalecer la gobernanza para la adaptación (BB3) e implementar medidas AbE con productores (BB2) bajo un enfoque de “aprender haciendo” (BB1) que combina acciones de campo, intercambio de experiencias, participación, diálogo, alianzas y una visión ecosistémica (BB2 y 3) y genera capital social. Por ende, la solución presenta 3 Building Blocks (BB). Al combinarlos, se logran avances en la gobernanza comunitaria de un territorio binacional (BB3), la capacidad adaptativa de las comunidades locales y la resiliencia de sus medios de vida (BB1 y 2), en especial de los sistemas agroforestales. Al demonstrar la relación entre provisión de agua y adaptación, se facilita también el escalamiento del enfoque de AbE (BB3) y su institucionalización en instrumentos de política y gestión, como el Plan Estratégico del Comité Comunitario Binacional de la Subcuenca del Río Sumpul y los Planes Locales de Adaptación de las Municipalidades de Las Palmas y San Ignacio (El Salvador). Así se cumplen varios objetivos de desarrollo sostenible al articular el capital social con el capital natural para una mayor resiliencia socio-ambiental ante el cambio climático.  

Impactos positivos

  • Implementación de medidas de AbE en sistemas agroforestales (diversificación de cultivos, obras y prácticas de conservación de suelos y protección de fuentes de agua) beneficiando a >100 productores/as en la subcuenca.
  • Mayor articulación entre actores clave de la subcuenca vinculados a la temática de manejo integrado del recurso hídrico.
  • Fortalecimiento de 4 Comités de Agua de la parte alta de la subcuenca (Municipios de La Palma y San Ignacio, El Salvador) y reglamentación interna de los sistemas de abastecimiento de agua para consumo humano.
  • Formulación participativa y adopción de nuevos instrumentos de planificación y gestión para las plataformas de gobernanza existentes (Comité Comunitario Binacional de la Subcuenca del río Sumpul y los 4 Comités de Agua, que localmente son conocidos como "Juntas de Agua" y forman parte medular de las Asociaciones de Desarrollo Comunal, ADESCOs).
  • Acompañamiento técnico por parte de las Municipalidades de La Palma y San Ignacio (El Salvador).
  • Mayores capacidades de comunicación e incidencia luego de capacitaciones a 38 líderes comunitarios en negociación, incidencia política y comunicación.

Historia

Plan Trifinio @ Miguel Arévalo

Sr. Eduardo Santamaría S.: “Durante 36 años fui agricultor de repollo y terminé cambiando de patrimonio por la producción de aguacate.” En el bosque de aguacate de Don Eduardo se observa abundante hojarasca y material de poda, lo que reduce la escorrentía, mejora la infiltración de agua y retención de humedad en los suelos, evita la erosión y provee nitrógeno al descomponerse. Hoy Don Eduardo produce aguacate, repollo y granos básicos y posee amplia experiencia en obras y prácticas de conservación de suelos, como el uso de: acequias (o zanjas) a desnivel, acequias y trazado de curvas a nivel, barreras vivas, cortinas rompevientos, manejo de rastrojos, y lombricultura.

 

“El agricultor necesita ser supervisado y ayudado por un técnico. Es fundamental la unión de ambos en aras a producir alimentos más sanos y respetuosos del medio ambiente. El objetivo es garantizar la sustentabilidad de los sistemas agrícolas y con ello reducir los impactos del cambio climático.”

 

Sr. Ignacio Salguero: “La agricultura química sólo me trajo dolor de cabeza…” Hace 8 años, Don Ignacio opta por cambiar sus métodos agrícolas convencionales y se reta por aprender agricultura orgánica. Habiendo heredado suelos desequilibrados, plagas y enfermedades, hoy es el referente de la agricultura orgánica en la zona alta de la cuenca, al producir un sinfín de alimentos de forma ecológica. Su parcela ha sido visitada por funcionarios públicos, estudiantes, personas de Honduras, Guatemala, Nicaragua, Alemania, El Salvador, con el objetivo de conocer las medidas de sostenibilidad y prácticas de conservación de suelos que en ella se desarrollan.

 

“La agricultura agroecológica es vida, es salud, es bienestar, es integrar a la familia, es calidad de vida y esta no está en la riqueza, sino en la paz, tranquilidad, estabilidad, seguridad, mejores mercados, reducción en los costos de producción. Y esto mismo me ha llevado a superar la crisis financiera que me dejó la agricultura química… Hoy duermo feliz y trabajo a mi ritmo.”

 

Sr. Noé Alvarenga: “Plan Trifinio y UICN nos entregaron pinos y cipreses para sembrar… que ayudan a proteger el nacimiento de agua que se ocupa para regar cuatro parcelas productivas; además nos entregaron 110 árboles de aguacate que sembramos en una parcela totalmente desierta. El terreno era sólo rastrojo, era un matorral. ¡Hoy es una chulada! Hoy ya es una parcela demostrativa. El aguacate nos ha venido a fortalecer; ayuda al medio ambiente y nos ayuda económicamente.”

Contribuido por

Marta Pérez de Madrid

Contribuído por

Comisión Trinacional del Plan Trifinio