Biorremediación en la Comunidad Campesina Cordillera Blanca, Perú

Revista Somos
Publicado: 14 Noviembre 2019
Última edición: 01 Octubre 2020
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Resumen

La comunidad ubicada en el Parque Nacional Huascarán, está siendo afectada por la contaminación natural de las aguas del río Negro debido a que el retroceso glaciar ha dejado rocas expuestas en las montañas que generan acidificación y disolución de metales en el agua por arrastre de las lluvias. Este fenómeno perjudica a los comuneros que se dedican a la ganadería extensiva en pastos naturales. Esta iniciativa, implementada por la comunidad y el Instituto de Montaña, realizó análisis y monitoreo participativos de la calidad del agua, capacitación de investigadores locales y una búsqueda de alternativas tecnológicas para resolver el problema. Finalmente se optó por la biorremediación, mediante la cual se purifica el agua haciéndola pasar por una serie de pozas rústicas en las cuales se decantan los sedimentos y luego se utiliza la capacidad de plantas nativas para absorber los contaminantes. De esta manera, se logró mejorar la calidad de agua para consumo humano y del ganado.

Classifications

Región
Sudamérica
Escala de aplicación
Local
Ecosistema
Agro-ecosistema
Ecosistemas de agua dulce
Ecosistemas de pastizales
Humedales (pantano, turberas)
Pasto
Tundra, pastizal montano
Tema
Acceso y participación en los beneficios
Actores locales
Adaptación al cambio climático
Agricultura
Conocimientos tradicionales
Contaminación
Cultura
Fragmentación del hábitat y degradación
Provisión y manejo del agua
Challenges
Reducción de los glaciares
Degradación de tierras y bosques
Pérdida de la biodiversidad
Contaminación (incluida la eutrofización y la basura)
Falta de infraestructura
Objectivos de Desarrollo Sostenible
ODS 1 - Fin de la pobreza
ODS 3 - Salud y bienestar
ODS 6 - Agua limpia y saneamiento
ODS 13 - Acción por el clima
ODS 15 - Vida de ecosistemas terrestres
Metas de Aichi
Meta 4: Producción y consumo sostenibles
Meta 7: Agricultura, acuicultura y silvicultura
Meta 10: Ecosistemas vulnerables al cambio
Meta 14: Los servicios ecosistemicos
Meta 18: Conocimiento tradicional
Presentación de la (I)NDC

Ubicación

Recuay, Departamento de Áncash, Perú | Comunidad Campesina Cordillera Blanca, Canrey, Recuay , Ancash, Perú

Retos

  • En la sub cuenca del río Negro, el retroceso glaciar deja expuestas a la intemperie formaciones geológicas ricas en minerales que se oxidan y liberan partículas de metales en el agua. Este fenómeno es llamado “drenaje ácido de roca” y altera la calidad del agua de las cabeceras de las cuencas, afectando las partes bajas y poniendo en riesgo la salud de las personas que usan el agua directamente y para actividades productivas agropecuarias (Loayza-Muro et al., 2014).
  • El problema se agudiza en la época de estiaje, ya que, al no haber lluvias, los pobladores se ven obligados a captar las aguas del mencionado río, dependiendo completamente de esta fuente para el desarrollo de sus actividades socioeconómicas.
  • El manejo de los sedimentos y su tratamiento es uno de los desafíos para los investigadores locales y los dirigentes comunales, y a su vez una oportunidad para que los académicos puedan colaborar en buscar una solución.

Beneficiarios

  • Protagonistas: Comité de Investigación Agropecuaria Local  (CIAL) “Alli Pasto Alli Yacu” y Comunidad Campesina Cordillera Blanca (sector Canrey Chico).
  • Impacto social: 80 familias campesinas.

¿ Cómo interactúan los building blocks en la solución?

El Comité de Investigación Agropecuaria Local o CIAL (BB1) implementó una Investigación Acción Participativa-IAP (BB2) con respaldo de organizaciones científicas para buscar una solución al problema de acidificación del agua, prioritario para la comunidad. La IAP integró el conocimiento local con el científico para diseñar una técnica de biorremediación (BB3) que ha conseguido resolver el problema exitosamente.

Impactos positivos

  • Mejora de la calidad del agua para uso para uso agropecuario y doméstico. Ahora, el agua se puede usar para el riego de los pastos naturales y para dar de beber al ganado; también para consumo humano, lavado de ropa, riego de pastos cultivados y hortalizas.
  • Mejor disponibilidad y condición de pastos para la ganadería. Se ha mejorado la provisión de pastos naturales para alimentar el ganado, cuya venta se destina a los gastos de educación, compra de alimentos y otros gastos de las familias.
  • Mejora de la salud del ganado
  • Recreación del ecosistema acuático

Historia

Instituto de Montaña

En la Comunidad Campesina Cordillera Blanca se originan importantes afluentes que abastecen de agua a la población del lugar y cuenca abajo. Cerca a estas fuentes de agua se encuentran los pastizales donde la mayoría de los comuneros realiza pastoreo extensivo de ganado vacuno y ovino, en pajonales secos y húmedos.

La población comenzó a percibir cambios en la calidad de agua a partir de 1970, después de un fuerte terremoto. Esto coincide con el inicio del proceso de retroceso acelerado de los glaciares andinos. Los pobladores manifiestan que antes el río era de color negro, pero de aguas cristalinas, que existían truchas, podían lavarse, beber y también regar. Pero luego de ese año notaron el cambio en el color, que ahora es rojo y que ellos denominan “agua alcaparrosa”. Ya no hay truchas, no pueden regar sus pastos, ni cultivar porque se seca la vegetación. Por eso, la comunidad priorizó una investigación en calidad de agua. La comunidad se ha preparado y ha fortalecido sus capacidades por medio del Comité CIAL “Allí pasto, Allí Yacu” (“buen pasto y buena agua” en quechua), que se formó durante un proyecto de mejoramiento del manejo de pastizales que la comunidad implementó junto al Instituto de Montaña entre 1999 y 2001. Con esta nueva iniciativa el CIAL ha venido investigando la calidad de agua y ha compartido los resultados en asambleas comunales. Los investigadores locales, analizaron posibles soluciones y optaron por la biorremediación, que integró componentes de ingeniería, de manejo del ecosistema y sociales, por lo que se le considera “una ‘socio-tecnología”.

Desde el viejo canal instalado a un lado del río, el agua viaja por una red de canales de 3 km de extensión, construidos en 2014. El sistema, explica Vicente [Salvador, presidente del CIAL], “funciona como una especie de intestino: el agua pasa primero por unos pozos donde se queda el sedimento y luego viajan a otros pozos más grandes donde se han sembrado totorales y juncos, plantas locales que absorben el óxido del agua a través de sus raíces. También se usan bacterias cultivadas en laboratorio que ayudan a reducir la acidez del agua. Al final del proceso, el canal provee de 120 L de agua purificada por segundo para toda la población. Con esa agua pueden regar un área similar a 60 canchas de fútbol, llena de pastos naturales que les permiten producir más leche y criar ganado saludable. Hemos demostrado que podemos curar el río usando nuestro conocimiento ancestral y también el científico”.

Contribuido por

Doris Chavez

Contribuído por

Instituto de Montaña
Instituto de Montaña