PAISAJE PRODUCTIVO PROTEGIDO (PPP) Acercando la producción a la naturaleza

Fundación ProYungas
Publicado: 05 Mayo 2021
Última edición: 05 Mayo 2021
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Resumen

Con el incremento de las actividades productivas y el avance de la frontera agropecuaria, en muchos países en desarrollo se plantea, de manera creciente la necesidad de “ponerle freno” a dicha expansión. Esto crea una paradoja dado que dichos países requieren a su vez del incremento de divisas para recomponer su economía nacional. En ese sentido, en Fundación ProYungas desarrollamos el concepto de “Paisaje Productivo Protegido” (PPP), un concepto derivado de la Categoría V (“Paisajes Protegidos”) de la IUCN, que pone a las actividades productivas como eje central en la generación de los recursos económicos, técnicos y políticos necesarios para la preservación del entorno natural donde estas actividades productivas se implementan. Este concepto coloca al sector productivo como eje central de la acción, pasándolo del lugar del “problema” al lugar de la “solución”. En la actualidad más de 300.000 hectáreas están siendo manejadas bajo este concepto en ecosistemas críticos (Yungas y Chaco) del norte de Argentina y del Paraguay.

Classifications

Región
Sudamérica
Escala de aplicación
Local
Ecosistema
Agro-ecosistema
Agroforesteria
Campos de cultivo
Ecosistemas de agua dulce
Humedales (pantano, turberas)
Tema
Actores locales
Adaptación al cambio climático
Agricultura
Caza furtiva y delitos ambientales
Ciencia y investigación
Comunicación y divulgación
Conectividad / conservación transfronteriza
Contaminación
Energías renovables
Financiación sostenible
Fragmentación del hábitat y degradación
Gestión de fuego
Gestión de residuos
Gobernanza de áreas protegidas
Institucionalización de la biodiversidad
Manejo de bosques
Manejo de cuencas
Marco legal y normativo
Medios de vida sostenibles
Mitigación del cambio climático
Ordenamiento territorial terrestre
Planificación de la gestión de áreas protegidas
Prevención de erosión
Provisión y manejo del agua
Restauracion
Seguridad alimentaria
Servicios ecosistémicos
Standards/ certification
Tratamiento de aguas residuales
Challenges
Degradación de tierras y bosques
Pérdida de la biodiversidad
Fuegos silvestres
Usos conflictivos / impactos acumulativos
Pérdida de ecosistemas
Cacería furtiva
Contaminación (incluida la eutrofización y la basura)
Falta de acceso a financiación a largo plazo
Desempleo / pobreza
Objectivos de Desarrollo Sostenible
ODS 6 - Agua limpia y saneamiento
ODS 12 - Producción y consumo responsables
ODS 13 - Acción por el clima
ODS 15 - Vida de ecosistemas terrestres
ODS 17 - Alianzas para lograr los objetivos
Metas de Aichi
Meta 1: Aumento de la sensibilization sobre la biodiversidad
Meta 4: Producción y consumo sostenibles
Meta 7: Agricultura, acuicultura y silvicultura
Meta 8: Reducción de la contaminación
Meta 11: Las áreas protegidas
Meta 14: Los servicios ecosistemicos
Meta 15: Restauración de ecosistemas y resiliencia
Meta 17: Estrategias y planes de acción para la biodiversidad
Meta 19: Intercambio de información y conocimiento
Meta 20: Movilización de recursos de todas las fuentes
Enfoques para el compromiso empresarial
Compromiso directo con una empresa
Compromiso directo con asociaciones

Ubicación

San Miguel de Tucumán - Provincia de Tucumán - Argentina | Departamento Ledesma, Provincia de Jujuy, Argentina, Ramón Lista - Provincia de Formosa - Argentina, Boquerón - Paraguay, Presidente Hayes - Paraguay

Retos

Con el incremento de las actividades productivas y el avance de la frontera agropecuaria, en muchos países en desarrollo, se plantea de manera creciente la necesidad de “ponerle freno” a dicha expansión. Esto crea una paradoja dado que dichos países requieren a su vez del incremento de divisas para recomponer su economía nacional. 
La pandemia del COVID 19, junto a los diversos desastres naturales, incrementan esta disyuntiva, enfrentando aún más las actividades productivas con la preservación de la naturaleza. Muchas voces mediáticas aseguran que esta pandemia tiene su origen en la presión humana sobre los sistemas naturales y plantean la necesidad en nuestras sociedades de un vínculo diferente, más proactivo y más “saludable o sustentable” con la naturaleza. ¿Cómo mejorar, innovar e incrementar las actividades productivas, motor económico de nuestros países, y a su vez incrementar los compromisos de protección del capital natural requerido por nuestras sociedades? ¡Ese es el desafío!
 

Beneficiarios

Empresas, cooperativas o asociaciones de productores que pueden asociar sus productos con acciones concretas de protección de la naturaleza. También las comunidades cercanas que se benefician de los servicios ambientales.

¿ Cómo interactúan los building blocks en la solución?

Las 5 líneas de acción interactúan naturalmente entre sí y van evolucionando en forma paralela e independiente, a excepción de la Planificación Territorial que es la base de todo el proceso. A medida que mejora la comunicación interna se van “empoderando” del proceso los actores del PPP, ello genera más compromiso y articulación entre sí. Esto va contribuyendo a mejorar la imagen interna de los procesos asociados a los distintos productos y ello va generando más exposición pública externa y, por lo tanto, más compromiso en ir mejorando las buenas prácticas en el marco de un proceso de mejora continua. En ese sentido, las 5 líneas de acción son vitales para llegar con éxito al concepto de PPP, que contribuya ciertamente a proteger los servicios ambientales que rodean al núcleo productivo y que ello sea valorado por la sociedad.

Impactos positivos

Hasta el presente 7 empresas han adoptado este modelo (un ingenio agroindustrial azucarero, 3 empresas citrícolas, una asociación de pequeños productores ganaderos, una cooperativa agroganadera y 5 productores ganaderos agrupados) y hay 7 ONG socias del programa (ProYungas, TNC, WCS, Fundación Moisés Bertoni, Hábitat y Desarrollo, FCBC, AAPRESID). Esto implica tres ecorregiones (Yungas, Chaco Seco y Chaco Húmedo), casi 150.000 ha silvestres, unas 37 especies de mamíferos grandes y medianos incluidas y más de 250 especies de aves. Entre los productos involucrados se encuentran azúcar, alcohol, papel, cítricos (naranjas, mandarinas, limones), carne vacuna y productos lácteos.

Historia

Fundación ProYungas

En el 2000, con la irrupción de la soja en Argentina, la tasa de deforestación pasó de decenas de miles de hectáreas a más de 200.000 ha/año. Esta expansión ocurrió primero en tierras que ya eran agrícolas o ganaderas. Posteriormente se trasladó a ecosistemas silvestres subtropicales de alta valoración ambiental del norte argentino. En ese contexto, el principal complejo azucarero del país, el Ingenio Ledesma en la provincia de Jujuy, presentó el estudio de impacto ambiental (aprobado por la autoridad competente) para ampliar 1.000 ha de superficie plantada con caña de azúcar. Si bien esta cantidad es marginal a la superficie agrícola total del país (500.000 ha de caña de azúcar en 37.5 millones de hectáreas agrícolas), organizaciones ambientalistas se centraron en esta empresa (no sojera) para poner de relieve el problema de la deforestación.
Por nuestro vínculo territorial con el Noroeste Argentino, donde está el ingenio, fuimos convocados para “explicar” técnicamente a la empresa la justificación de las acciones legales que le estaban por realizar. De este vínculo novedoso entre una gran empresa y una OSC ambiental surgió, de nuestra parte, la propuesta de hacer un ordenamiento territorial sobre las 150.000 ha (50.000 en producción, 100.000 ha silvestres) propiedad del ingenio Ledesma. Mediante este plan, la empresa avanzó con su proyecto de ampliación, con el compromiso formal de proteger en forma privada las 100.000 ha silvestres (selvas y humedales). A esta experiencia de planificación territorial a escala predial luego la denominamos “Paisaje Productivo Protegido”. Posteriormente, organizaciones ambientales plantearon la conveniencia de trasladar esta iniciativa al resto de la superficie boscosa de Jujuy (alrededor de 1.1 millón ha), propuesta que fue aceptada por el gobierno provincial, asumiendo que estos procesos son necesarios e ineludibles.

Esta experiencia se trasladó a escala nacional a través de la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección de los Bosques Nativos (Ley 26.331) alcanzando a la totalidad de los bosques nativos de Argentina, una superficie de unos 30 millones de ha. Este ordenamiento territorial de bosque nativo (OTBN) de cumplimiento obligatorio, implicó zonificar los bosques en categorías. En parte motivadas por la sanción de esta ley, un conjunto de empresas, principalmente del sector citrícola y forestal, se sumaron al concepto de PPP, implicando unas 300.000 ha adicionales, en las provincias de Tucumán, Salta y Misiones.

Contribuido por

Alejandro Brown