La protección de nuestros mares va más allá de solo limpiar las playas y prohibir la extracción de especies en peligro de extinción. Nuestro objetivo, y el de toda sociedad responsable, es lograr un equilibrio entre el desarrollo humano y la conservación de los ecosistemas marinos. Desde hace más de tres décadas, hemos estado promoviendo políticas públicas para la actividad pesquera de manera sostenible.
Esta visión integral implica abordar no solo los problemas evidentes, sino también trabajar en medidas más profundas y efectivas. La sostenibilidad en la actividad pesquera requiere un compromiso sólido con la implementación de políticas que aborden la sobreexplotación, promuevan la pesca selectiva y adopten tecnologías respetuosas con el medio ambiente.
Es fundamental la participación activa de las comunidades locales, pescadores y otras partes interesadas en la planificación y ejecución de estas políticas. La gestión participativa garantiza un enfoque más equitativo y sostenible.
Asimismo, reconocemos la importancia de la conciencia pública y la educación en la protección de nuestros océanos. Informar a la sociedad sobre la relevancia de los ecosistemas marinos, la biodiversidad y las consecuencias de nuestras acciones es esencial para construir una cultura de respeto y responsabilidad hacia los mares.
Este esfuerzo colectivo requiere la colaboración activa de gobiernos, empresas, científicos y la sociedad en general