Fortalecimiento del liderazgo comunitario para la restauración de manglares y la seguridad alimentaria del río Paz, El Salvador

IUCN @ Paul Aragón
Publicado: 18 Marzo 2019
Última edición: 05 Julio 2019
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Resumen

La hidrodinámica y el curso del Río Paz fueron alterados en el pasado afectando la llegada de agua a la desembocadura y los ecosistemas costeros. Hoy sigue la degradación debido a la deforestación y prácticas agrícolas no sostenibles de productores de caña de azúcar y ganado. La gestión deficiente ocasiona un uso inequitativo del agua dulce y conflicto entre privados, comunidades y autoridades locales. Las comunidades y ecosistemas costeros de Garita Palmera están entre los más afectados.

 

Al evaluar la disminución de los caudales de agua y la vulnerabilidad de sus medios de vida, las familias pescadoras acordaron implementar medidas de Adaptación-basada-en-Ecosistemas (AbE) para restaurar el equilibrio de los bosques costeros y manglares de los que dependen varias comunidades. Las medidas crean consciencia sobre la importancia de los servicios ecosistémicos y mejoran la condición de los mismos por medio de acuerdos de conservación, incidencia, restauración y vigilancia comunitaria.

Classifications

Región
América Central
Escala de aplicación
Local
Ecosistema
Ecosistemas marinos y costeros
Estuarios
Lagune
Manglares
Mar abierto
Tema
Adaptación al cambio climático
Fragmentación del hábitat y degradación
Medios de vida sostenibles
Pesca y acuicultura
Restauracion
Seguridad alimentaria
Servicios ecosistémicos
Otros
Science & Research
Species management
Traditional knowledge
Water provision and management
Challenges
Sequía
Lluvia errática
Inundaciones
Incremento de temperatura
Degradación de tierras y bosques
Salinización
Aumento del nivel del mar
Mareas altas (tormentas)
Deficiente gobernanza y participación
Objectivos de Desarrollo Sostenible
ODS 2 - Hambre cero
ODS 5 - Igualidad de género
ODS 6 - Agua limpia y saneamiento
ODS 13 - Acción por el clima
ODS 14 - Vida submarina
ODS 15 - Vida de ecosistemas terrestres
Metas de Aichi
Meta 5: Pérdida de hábitat reducida a la mitad o reducida
Meta 6: Gestión sostenible de los recursos vivos acuáticos
Meta 7: Agricultura, acuicultura y silvicultura
Meta 10: Ecosistemas vulnerables al cambio
Meta 14: Los servicios ecosistemicos
Meta 15: Restauración de ecosistemas y resiliencia
Meta 19: Intercambio de información y conocimiento

Ubicación

San Francisco Menendez, Ahuachapán, El Salvador | Garita Palmera, zona costera de la microcuenca El Aguacate, Río Paz

Retos

  • Los principales retos están asociados al recurso hídrico, con inundaciones en la planicie costera, problemas de erosión de suelos y contaminación, y altos índices de deforestación por la introducción de caña de azúcar y ganadería. Estos retos impactan especialmente en la situación hídrica de la Microcuenca El Aguacate, la que se ve agravada por un manejo desorganizado del cauce del río en la baja microcuenca y por escenarios climáticos que prevén menos precipitaciones y mayores sequías. Además, en la costa los pozos de agua (acuíferos) y el agua del manglar evidencian una creciente salinización.
  • El Salvador carece primero de un marco regulador específico para el manejo integral de cuencas o del recurso hídrico, y segundo de herramientas de gestión del territorio que permitan mejorar el manejo río-arriba para garantizar la disponibilidad de agua río-abajo. Además, la cuenca del Río Paz es compartida entre El Salvador y Guatemala, por lo que requiere de una coordinación binacional.

Beneficiarios

  • Comunidades de Garita Palmera, El Tamarindo y Bola de Monte (Cantón Garita Palmera, Ahuachapán, El Salvador)
  • Asociación Istatén (Asociación Comunitaria para la Protección Ambiental Marino-Costera de Ahuachapán Sur)
  • Comité de Microcuenca El Aguacate 

¿ Cómo interactúan los building blocks en la solución?

Esta solución contempla 3 Building Blocks (BB): La gobernanza del agua (BB3) y la implementación de medidas AbE (BB2) se logra movilizando el apoyo de estructuras comunitarias existentes bajo un enfoque de “aprender haciendo” (BB1) que combina capacitaciones, acciones de campo, participación, monitoreo y una valoración de los servicios ecosistémicos. A nivel comunitario se genera un proceso de aprendizaje colectivo y empoderamiento por medio de conocimientos sobre vulnerabilidad, restauración de ecosistemas, seguridad alimentaria y los marcos legales y de política relevantes (BB1).

 

Combinando los tres BB, se logra mejorar la gobernanza de las comunidades y su capacidad de incidencia política, fortaleciendo así su capacidad adaptativa.

Los actores (comunidades, gobierno y sector privado) se convocan para  consensuar soluciones a los problemas ambientales.

 

Los líderes locales comparten las lecciones aprendidas de la implementación de las medidas de EbA (BB3) en diálogos y por medio de campañas de comunicación para convencer al gobierno y al sector privado de que los esfuerzos de restauración aumentan la resiliencia y disminuyen la inseguridad alimentaria de las familias.

Impactos positivos

Comunidades locales

  • Mayores conocimientos locales sobre el manejo sostenible de manglar, la restauración y el cambio climático.
  • Mejora de las capacidades y posicionamiento del Comité de Microcuenca El Aguacate como referente en materia de defensa ambiental y restauración de ecosistemas.
  • Apropiamiento torno a las medidas de AbE y la defensa del agua, y los recursos naturales por parte de las comunidades.
  • Reforestación de más de 3 ha de manglar y recuperación del sistema hidrológico
  • Investigación sobre los beneficios de la AbE para la seguridad alimentaria usando una metodología de Monitoreo y Evaluación con 22 familias.

Integrar la AbE en la política pública

  • Incidencia a nivel nacional por parte del Comité de Microcuenca El Aguacate, para regular el uso de agua dulce y de los bienes naturales de los ecosistemas costeros a través de: el CONASAV (Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad) y el Juzgado Ambiental, el MARN (Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales) y MAG (Ministerio de Agricultura y Ganadería).
  • Alianzas establecidas con instituciones públicas como el MARN a nivel nacional y Guarda Recursos a nivel local.

Historia

IUCN @ Paul Aragón

Sentir el viento que corre en el manglar a las 7 de la mañana la hace recordar por qué empezó a cuidar del manglar y del mar. “Se siente fresco, antes había más calor. Hemos aprendido cómo cuidar la naturaleza y apreciar el agua. Antes yo lo que hacía era talar los árboles, agarrar el pescado pequeño, el camarón, hacía daño sin saber que ese daño me lo hacía a mí misma, a mi familia y a mi comunidad”, medita María Magdalena Del Cid Torres, que vive en el caserío Playa Bola de Monte, en la zona costera de la cuenca del río Paz.

 

A esa hora, está ella empezando su jornada de vigilancia del manglar y el bosque. Junto con otra vecina recorre a pie los alrededores, cuidando que no entre nadie a cortar árboles o a pescar indiscriminadamente en el manglar. No es tarea fácil, son más de ocho horas de caminar lejos de casa en un área fronteriza y aislada. Pero a María no le importan la crítica de los vecinos; tampoco el miedo la saque de su nueva misión. También realizan actividades de monitoreo del agua. “Tomamos la temperatura del agua, medimos la salinidad del agua en los pozos y cuánta agua hay. A veces nos acompaña gente de UNES –la ONG Unidad Ecológica Salvadoreña, organización miembro de la UICN–  y a veces vamos solas”.

 

Las personas de la comunidad también participan de las actividades de desazolve de canales. “Desenterrar los canales nos está dando el sustento familiar, sacamos peces más grandes y cuando es temporada de veda, cuidamos de no pescar. Es una experiencia bonita porque trabajamos mujeres y hombres, jóvenes y ancianos. Se miraba fácil pero es duro, caminar dentro del lodo y entre las raíces del mangle, pero trae un gran beneficio al manglar”.

 

María siente que su experiencia en el manglar y el aprendizaje que ha logrado a través de los talleres de capacitación le han enseñado a comprender cómo el cambio climático le afecta como mujer, pero sobre todo, cómo su trabajo puede aportar para lograr cambios en su comunidad.

 

“Yo era de las mujeres que permanecía más en casa. Me siento feliz porque se me ha dado la oportunidad como mujer de conocer y aprender nuevas cosas. Estoy organizada, cuido nuestro manglar y soy testigo de los cambios que hemos logrado. Además, he logrado comprender que yo soy la que hago mi fuerza; la fuerza no la traemos, sino que la hacemos, cosa que ignoraba estando solo en casa”, concluyó María Magdalena.

 

https://www.iucn.org/es/news/mexico-america-central-y-el-caribe/201809/la-vigilante-de-los-manglares

Contribuido por

Marta Pérez de Madrid

Contribuído por

Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES)